Dile adiós a tus piernas cansadas, tobillos hinchados e incluso a tu celulitis!
Aunque el corazón bombee fuerte y lleve la sangre a todo nuestro cuerpo, el sedentarismo, la mala alimentación etc. dificultan que esa sangre que llega con fuerza a todo el cuerpo, incluidas nuestras extremidades, tenga suficiente fuerza para regresarse al corazón. Hay una razón muy evidente por la que esto es así: la fuerza de gravedad! Cuando la sangre sale del corazón y llega a nuestras extremidades, la fuerza de la gravedad (además del propio bombeo del corazón) hace que la sangre llegue con facilidad a esas zonas (cuesta abajo todas las calabazas ruedan), pero, cuando esa sangre “limpia y oxigenada” ha entregado sus nutrientes y oxígeno a las zonas más alejadas del corazón (distales) y debe regresarse al corazón para “limpiarse”, la cosa cambia mucho! La sangre que circula por las venas de regreso al corazón (circulación de retorno), tiene que “luchar” contra la fuerza de gravedad! Casi como los salmones que nadan río arriba! Así que toda ayuda será muy bienvenida!
El movimiento es esencial…
El movimiento aeróbico (caminar, bailar, correr…) estimula y ayuda a esta circulación de retorno. Los famosos 10.000 pasos que nos recomiendan hacer a diario son un claro ejemplo de ello.
Mantén el cuerpo en movimiento todo lo que puedas. Procura que sea un mínimo de 30 minutos al día. Incluso ahora que estamos de «retiro obligado en casa» puedes caminar en el sitio, bailar, jugar al pilla-pilla con tus hij@s, hacer la bicicleta en el sofà, unirte a una clase de zumba online… Busca la manera que te resulte más entretenida y mejora tu circulación (y tu salud) mientras te diviertes!
Pero muchas veces, el movimiento que hacemos a diario (y quizás más aún en estos días de retiro) no es suficiente, por eso en muchas ocasiones aparece sensación de piernas cansadas, incluso dolor de piernas; arañitas vasculares (capilares que se rompen), venitas varicosas, celulitis… Si es tu caso, sigue leyendo que te voy a contar cómo mejorar eso!
Cepillo de puntas de cactus

Desde hace más de 15 años utilizo estos cepillos corporales para mantener mi piel sana y estimular mi circulación sanguínea.
Si quieres probarlo, asegúrate de que el que compres sea de puntas de cactus, hay muchos tipos, algunos muy baratos, pero son de otros materiales que no son, ni por asomo, tan estimulantes y efectivos. Te recomiendo que compres uno de buena calidad, quizás no sea el más barato, pero el mío tiene más de 15 años y está intacto! Sino, también puedes usar un guante de crin (aunque no es lo mismo, también te ayudará mucho!). Pero para tener un efecto estimulante, debes usarlo en seco! ¡No lo uses en la ducha!
Utilizar el cepillo (o guante de crin si es lo que tienes) es muy sencillo. Una vez al día y sobre la piel seca, desliza el cepillo exfoliante en sentido ascendente desde tus pies hasta el corazón, y desde tus brazos hasta el corazón. Enseguida verás como la piel se enrojece (hiperemia) señal de que la circulación sanguínea está fluyendo con fuerza y los tejidos se están oxigenando. No te llevará más de 5 minutos hacerlo y notarás la mejoría desde el primer día.
Beneficios del uso de los cepillos corporales de puntas de cactus:
- Estimulan la circulación sanguínea y reducen la sensación de piernas cansadas. Puede incluso llegar a mejorar el aspecto de los capilares enrojecidos y dar sensación de aumento de energía vital
- Estimula la circulación linfática y reduce la retención de líquidos de las extremidades lo que puede mejorar el aspecto de la celulitis o piel de naranja
- Exfolia la piel eliminando el exceso de células muertas que se acumulan en la superficie, confiriéndole un aspecto más suave y luminoso
Ducha templada, aclarado frío
Es posible que hayas escuchado hablar sobre las duchas de contraste calor-frío, incluso quizás hayas ido a algún spa en el que había piscinas muy muy calientes que combinabas con baños muy muy fríos (algunos incluso con hielo!). Pues bien, ese contraste de calor-frío (en este orden) es un gran estimulante de la circulación sanguínea.
Cuando pones tu piel en contacto con agua caliente, el efecto que tiene es de vasodilatación, es decir, las venas se dilatan, baja la presión arterial, el tejido se relaja, baja el tono muscular y se produce un efecto relajante (seguro que has experimentado la relajación de un baño caliente). ¡Pero este calor hace que la circulación se ralentice! Por eso, después de una ducha o baño caliente, es necesario que te des un aclarado con agua fría.
El contacto con el agua fría tendrá el efecto contrario al de la caliente: vasoconstricción (las venas se contraen) de manera que obligan a la sangre a circular más deprisa; llega más cantidad de oxígeno a los tejidos, y aumenta la presión sanguínea y el tono muscular. No te aconsejo que te aclares todo el cuerpo con agua fría a no ser que estés acostumbrad@, te puede resultar demasiado incómodo el contraste; pero sí te animo a que te apliques agua fría desde los pies hasta las rodillas o las ingles. Puede que veas como la piel se enrojece al rato, ¡señal de que la circulación está fluyendo!
Así que crea tu propia rutina Spa en casa! Dúchate con normalidad y el último aclarado de las piernas que sea bien fresquito! Verás como la sensación al salir de la ducha es mucho más energizante además de más saludable!
Ropa apretada: circulación fastidiada y celulitis acechando!
Así, tal como lo oyes. Si te gusta llevar ropa apretada, que sepas que no estás ayudando en nada a tu circulación de retorno ni a tu celulitis si tienes, más bien todo lo contrario!!
Revisa tu armario: Muchas veces la ropita interior que usamos tiene gomas muy fuertes, las típicas que cuando nos quitamos nos dejan la marca en la piel, ¿te suena? Pues si es tu caso, ¡ERROR! Cómprate ropa interior que te ajuste pero no te apriete (braguitas, sujetador y calcetines!) Las hay sin costuras que van súper bien y son monísimas.
También vigila los pantalones, sobretodo en la zona de la cintura y caderas. Puedes ir ajustada pero con ropa elástica, que ceda y no comprima zonas concretas, eso va a ser mucho mejor para tu circulación (y para tu celulitis!)
Aromaterapia y cosmética natural

Aplícalos mezclados en un aceite o crema base con un suave masaje ascendente. También hay a la venta cremas y aceites ya formulados.
¿Qué eliges hacer?
Ahora ya sabes cuánto puedes hacer por tu circulación sanguínea, por tu celulitis y por tu salud! Solo te queda elegir por dónde empiezas y ponerlo en práctica cuanto antes!
RECUERDA:
- Muévete: camina, baila, corre… mínimo media hora todos los días
- Cepíllate piernas y brazos hacia el corazón con un cepillo de puntas de cactus o con un guante de crin en seco
- Acaba tus duchas con agua fría de los pies hasta las rodillas o ingles
- Evita ropa apretada incluyendo la ropa interior
- Aplícate cosmética natural circulatoria diariamente
Y cuando acabe este retiro…
Masaje y reflexología

Además, los amasamientos más profundos, eliminan tensiones y contracturas musculares, desbloquean la energía estancada, incluso ayudan a movilizar y reducir los acúmulos de grasa de la celulitis y la acumulación de toxinas asociada a ella!
Trabajando también sobre algunos puntos de reflexología en el rostro y los pies, podremos regular el correcto funcionamiento del organismo, estimulando el metabolismo y las funciones orgánicas para contribuir en la mejora de nuestro estado de salud en general.
Kinesiología holística
Si quieres ir más allá y no solo mejorar tus síntomas, sino llegar a la causa de tu mala circulación o celulitis, la kinesiología holística integrativa nos llevará hasta la causa ya sea estructural, emocional, mental o energética.
Judith Benavent
Terapeuta Integrativa